Los griegos a lo largo de su historia participaron en ritos religiosos esotéricos que también incluían danzas. Algunas danzarinas consideran a Egipto como el país de origen de la danza del vientre. Para las mujeres de Arabia Saudita, la danza de l vientre por sí misma había sido considerada sagrada y no podía ser vista por los hombres.
A través de diversas culturas, la danza del vientre es reconocida por su propia identidad. Existen varios aspectos que hacen la danza del vientre o danza oriental diferente de otras formas de danza. La danza tiene relación en las tradiciones con elementos religiosos y eróticos. Este carácter dual hizo que la danza del vientre fuera mirada en menos y también apreciada por las personas. Es muy probable que sus orígenes sean los cultos de fertilidad del mundo antiguo.
La danza del vientre fue desarrollada para el cuerpo de la mujer, con énfasis en los músculos abdominales. El pandero se mueve, y también están los movimientos rítmicos del cuello y manos. La danza es bailada con los pies descubiertos conectados con la tierra. Es una danza que se distingue por movimientos sensuales, combinando movimientos del tórax, cuello y manos.
Esta danza es una de las manifestaciones de la cultura árabe más ricas que han existido en la historia de la humanidad. Como consecuencia de la globalización, la danza oriental aparece en nuestro contexto y despierta interés en muchas mujeres, quienes se acercan a ésta en primera instancia por curiosidad, influenciadas por expresiones modernizadas; y, si el acercamiento no es superficial, terminan descubriendo una inmensa cantidad de connotaciones que hacen que el vínculo entre la mujer y su feminidad se refuerce.
